Miraba el reloj de tanto en tanto. Con pasos apresuraros me acercaba a la boca del subte. Un poco mas un poco mas, cada vez me movía mas rápido, sin saber, sin pensar, sin entender que ese sería el último día que viviría como hasta aquel dia.
Aquel dia lo recuerdo como si fuese hoy. Una humedad acechaba a la Ciudad De Buenos Aires, un calor inaguantable que, sumada a las largas horas extras que tuve que cumplir en la oficina con ese viejo demacrado de mi jefe y los energúmenos de mis compañeros de oficina que se hacen pasar por hombres y que a la más mínima oportunidad tratan de acostarse con una, hacen que mi cabeza retumbe como un taladro.
Miré el reloj, 11:00 p.m, -¡Mierda!- pensé, sabía que el último tren del subterraneo salía a aquella hora y si no me apuraba se me haría demasiado tarde.
11:03, llegué a la boca del subte y bajé las escaleras tan rápido como pude pues los tacos estaban aniquilándome los pies.
Uno a uno los escalones hasta que llego al último y de repente siento como mi tobillo se dobla sobre si mismo y el taco de mi zapato se desprende de la suela. Caigo al suelo y termino en una posición fetal, con mi pollera por la mitad levantada dejando entrever una parte importante de mi ropa íntima. Mi cola de caballo del pelo estaba completamente enmarañada y todas mis cosas, mi cartera, el perfume que se encontraba adentro, mi set de maquillaje, en fin, completamente todo estaba desparramado por el suelo. Un dolor aberrante recorría mi tobillo y cuando pensé que la situación no podía empeorar mas, un hombre corpulento de una tez exageradamente blanca bajaba las escaleras con pasos estrepitosamente ruidosos y una presencia que a cualquier persona le hubiese causado un profundo miedo, pero no a mi. Su mirada era pobre, vacia como si fuese un fantasma en busca de su alma.
Lo miré amenazante, como si cualquier comentario o intento de ayuda sería totalmente rechazado, pero el ni se inmutó, siguió su camino como si jamás hubiese visto nada.
11:06 Todavía no había sentido el Ruido del tren aproximándose asique eso significaba que aún tenía tiempo.
Me incorporé tan rápido como pude, junté una a una las cosas de mi cartera y las guardé. Me solté el pelo que realmente me estaba molestando muchísimo, y miré mi celular pos i alguien había llamado… Por supuesto, nadie lo había hecho, ni nadie lo haría, a decir verdad nadie quiere hablarme ni quiero que nadie lo hago ((Salvo por vos…)).
11:08 Comencé a caminar por el pasillo oscuro, unas obras en construcción se estaban haciendo por lo que no había mucha claridad por allí.
11:09 Terminando el camino, con pasos tan largos como podía pues mis zapatos los tenía en mis manos y un dolor en los tobillos que me estaba matando, un ruido impactante se escuchó detrás mio. Me di vuelta… nada.
11:10 El tren todavía no habia pasado y estaba descalza y tembloroza. Me incorporo y aquel hombre, ese hombre tan alto y corpulento y de energía vacia estaba parado en frente mio… Como un fantasma.
Unos ojos frios y distantes me miraron fijamente por unos momentos, sus grandes y vigorosas manos tomaron mi boca para callarme por si intentaba gritar.
Aquellos corpulentos brazos me tomaron por la cintura y me arrastraron hacia una puerta falsa que había en un costado por las construcciones.
Intenté salirme, intenté escapar, forcejeabamos el uno contra el otro enana lucha sin sentido, pues sabía que no existía otro ganador que no fuese él (¡Como te recuerdo! ¡Como te extraño! ¿Cómo pudo pasarme eso…? ¿Porqué? ¿Porqué el Cielo me castigó así?)
11:15 Aquí comienza mi muerte. Aquel hombre o como prefiero llamarlo yo: El Fantasma, siguió forcejeando conmigo y me mantuvo con la mano en mi boca hasta que se escuchó el ataladrante sonido del subterraneo. Allí fue cuando aprovechó para tirarme al suelo y ponerme una cinta sobre mi boca.
Recuerdo perfectamente el lugar… Era tan horrible, era tan sucio, lleno de escombros, pero por algún motivo sin razon aparente, había un reloj exactamente a la derecha de la puerta colgado sobre una pared. Tal vez marcaría la hora para los obrero que trabajasen allí
Los escombros rodeaban el piso, las paredes, el olor a polvo mezclados con humedad y suciedad eran terribes pero por algun motivo, tal vez porque estaba apartadísimo del sol, era un lugar fresco, lo cual para ese día era algo, al menos algo realmente reconfortante.
11:20 p.m. Yo yacia en el suelo, temblando como lo hacen las hojas en Otoño, sospecho que mi cuerpo estaría blanco, la presión de mi cuerpo subía y bajaba como si fuese un ascensor. Mi boca estaba tapada por una cinta y mis manos fueron atadas por una soga.
Cuando El Fantasma intentó atar mis pies, emití un gemido desgarrado y ahogado por la cinta. Él se sorprendió y por primera vez, vi un símbolo de humanidad en él. Sin decir una palabra, El fantasma ya sabía que estaba pasando, por lo cual simplemente me besó el pie que tenía lastimado, lo cual me desvarió el sentido totalmente.
Unas lágrimas largas y humedas como chorros de agua de mar comenzaron a recorrer mi rostro, no sabía porque, si tal vez hubiese entrado en pánico o que… pero me sentía horrrizada pero al mismo tiempo aliviada.
Él, se apartó de mi y se quedo sentado a un lado sin siquiera mirarme, sin quiera moverse, simplemente se sentó.
11:25 p.m Ambos estabamos sentados sin cruzar ni una sola palabra.
11:28 p.m. Me preguntaba que hacia allí. Tal vez era una forma de torturarme, tal vez fue una forma de mostrarme las cosas como eran… ((No te culpo))
11:43 Luego de recorrer una y otra vez la situación, no sabia que estaba haciendo allí.. Tenía miedo, mucho miedo.
11:58 p.m Al fin, al fin el se movió de vuelta, al fin al menos sabía que estab con alguien vivo, aunque no sabia si realmente quería estar con alguien que tuviese pulso ((y menos aquel pulso tuyo)).
0:00 Aquí comenzó lo que cambiaría mi mundo por siempre.
A pesar de la poca luz, ambos podíamos vernos las caras, inclusive podíamos vernos los ojos, las miradas. Él se acercó hacia mi despacia, muy lentamente como cuando un animal esta por atacar a su presa y esta esperando el contrataque. Pero yo no me moví , tampoco pude moverme, algún impulso interno, me lo impedía (¡Y tampoco lo haría! ¡Oh no lo haría!).
Como un perro rabioso comenzó a morder mi cuello, movía su lengua por mi cara, clavaba sus dientes en mis cachetes, en mi boca… Mordía mis labios con una intensidad inigualable.
Una repulsión intensa se despertaba en mi, se purgó hacia mis venas, y yo, yo me preguntaba como una estúpida iusa, ¿Porqué?… ¿Porque yo!?Un dolor ataladrante se veía en mis ojos, tristes y cansados, como si aquel momento fuese en mi, nada… como si aquel “acto” fuese simplemente un reflejo de lo que era mi andar, era un mero castigo de lo que había sido mi vida, mis horas extras, mi jefe… Los hombres.
Sus manos recorrían mi cuerpo como en busca de un camino, sus uñas se clavaban en mi y violentamente apretaban mi carne ¡DOLOR! Oh ¡Cuánto dolor sentía! Pero lo merecía… Merecía cada gramo de sufrimiento (y al mismo tiempo ¡Oh como cuesta! Al mismo tiempo…).
Aquel Fantasma somnoliento despertó de su muerte y arrancó mi blusa, arrancó mi corpiño, mi pollera. Me lo arrancó todo y comenzó a llevar su rostro por mi cuerpo, pegándolo como si fuese darle un síncope. Me escupía, me lamía, me mordía como si fuese un objeto (OH Que caliente se encontraba mi cuerpo…)
Con sus dientes comenzó a ser más y más agresivo, pero siempre hacía el mismo proceso, lamía, desenrollaba su monstruosa lengua por mi cuerpo y luego mordía, arrancaba piel hasta quemis gritos ahogados por la cinta fueran inaguantables para mis cuerdas vocales.
00:30 El ya estaba desnudo sobre mi, la sangre que recorría mi cuepro me hacia parecer un Jesucristo Crusificado, pero a diferencia de él, esto no fue todo (¡Oh no lo fue ni lo será!)
1:07 Intentó introducir su miembro en mi, pero era demasiado grande… Era demasiado grande para una estúpida y asquerosa virgen como lo era yo, pero eso no le impidóp (¡Oh por Dios que no lo hizo!)
1:13 EL hombre por fin entró en mi, la cantidad de sangre que se extendía a mi alrededor era increible… Pero no tanta como la que él tenía.
Como recuerdo aquella conjunción de colores. Aquellos fornidos brazos blancos con lo rojo de mi sangre, como si se quisiesen mezclar sin importar las reglas físicas.
Su torso lampiño y su cara también me teniá a mi tambien tenía mi nectar recorriedoles su cuerpo.
1:14 El Fantasma comenzó a moverse como un perro alzado y cona violencia que no sabía que existía.
Mis entrañas se revolvían, mi cuerpo lo reclamaba… ((Oh si como lo hacía)) Me mataba, me destrozaba me hacia llorar, me hacia gemir y doler, me hacía sufrir y llegó un momento en el cual elevó mi alma a un estado inexplicable de satisfacción endolecida.
¡Oh Morbo Bendito! Oh sangre de mi cuerpo recorre su cuerpo una y otra vez hasta que la fundición de nuestras almas en este acto… en este acto que no es sexo, no es violación, esto esta mas allá y tu, TU FANTASMA VINISTE DE OTRO MUNDO, a hacermeló, a darmelo todo.
¿Has venido de otro mundo? ¿ Eres un demonio? ¿O eres un Angel?
¡Pero que preguntas! Tu eres todo tu eres mi Fantasma, mi violador, mi penetrador, mi escarmentador y mi angel salvador del infierno de mi vida! Pero también tu eres el demonio que me abandonó.
Luego de horas y horas de tu sed siendo saciada, de mi cuepro dandote todo, luego de quitarme, enmarañarme y jugar con mis entrañas, gozar con cada fluido de mi cuerpo, te fuiste, dejandome nadamas que un poco de tu miel sobre mi cuerpo, humillándome cuando esos malditos bastardos me encontraron.
Pero no me importó (no me importa), mi amor, mi lujuria, todo lo mio me hizo callarme. Todos querían que hablara, que dijera, pero ¡No! ¡NUNCA! ¡JAMÁS!
Te busqué por unos meses, iba y volvía a nuestro lugar de encuentro, pero nunca te encontré. Hasta hace unos momentos…
Hace unos cuantos momentos estaba esperando una vez mas el subterraneo y te vi...
Me llamabas desde lo lejos, y mi sospechas se confirmaron.
Tenía que morir, tenía que quitarme la vida en aquel lugar donde me diste todo y yo te recibí, te recibí como un ser jamás podría recibir a otro y te guardé fidelidad!
Oh si, lo hice, esperándote.
10:30 p.m. Esperaba al subterrano escribiendo estas páginas, escribí estas páginas para que las mujeres del mundo me envidien, para que los hombres del mundo te envidien y se masturben pensando en ser nosotros… pero no amor, nunca lo serán.
10:33 p.m. Allí escucho el subterraneo viniendo y ¡Oh mi amor! Llevame, me llevarás contigo cuando de a lugar a mi muerte y se uniran nuestaras almas y me haras vivir en tu mundotorturandomé y arrasandome una vez mas.
720p Bug 2002 Ganzer Film zitate Kostenlos Anschauen
-
Bug 2002 ganzer film Bug 2002 imdb Bug 2002 schauspieler Bug 2002 besetzung
Bug 2002 ganzer film deutsch Bug 2002 dvd Bug 2002 musik Bug 2002 ende Bug
20...
Hace 7 años













